jueves, 16 de enero de 2014

Teatro Tuyo danza su vals

De Teatro Tuyo resulta fácil hablar. Y no entendamos por fácil, simple. La emotividad, frescura, buen gusto y constante sentido de búsqueda de sus actuaciones no dejan espacio a las dudas o los silencios. Este colectivo es mucho corazón como para permitirnos rodeos. En su andar no ha creído en imposibles o el cartelito de "grupo de provincia". Desde aquí, sin mucho ruido y bastantes nueces, ha reverdecido la tradición del clown en la Isla.
Su público ya lo entiende: todos llevamos un payaso dentro, pero eso no indica que cualquiera lo puede interpretar. El asunto es más serio que vestir traje de colores, nariz roja y hacer piruetas. Hablamos de un arte.
El miércoles 15 de enero del 2014, en total coincidencia con el día del mes, esta agrupación cumplió tres lustros de existencia. Una mañana de agradecimientos a instituciones y personas que le han alentado abrió el año de celebraciones,  en el cual pretende, entre otras ideas, reponer obras importantes de su repertorio y materializar una gira por Las Tunas y el país.

jueves, 2 de enero de 2014

Mi fin de año

En China, Corea del Sur, Corea del Norte y toda Europa, incluso Australia,  estaban ya en el 2014, y mi familia, unida como hemos decidido estar en las buenas y malas, aún estaba sentada a la mesa. Yo sin quererme llenar (por eso ni miré al congrí), solo desplazando mi vuelo rasante sobre la carne de cerdo asado, la yuca con mojo y la ensalada.
Qué rica estaba la comida (y escribo esta oración a riesgo de parecer composición de primaria). Pero confieso, el morral de Meñique me hubiera venido bien.
Media humanidad ya estaba en el otro año y nosotros con la suerte de ver su  celebración y quizás, eso nos servía para pensar, porque aún teníamos tiempo, cómo asumir el inminente calendario y desear lo mejor para los nuestros, Cuba y el universo. 
Porque la gente anda más sensible en tiempos de fin de año, las diferencias entran en tregua; los saludos, las felicitaciones son asunto cotidiano, los teléfonos colapsan, al chat le da taquicardia, no paramos de hacer visitas y todos queremos que todos sepan cuánto bueno les deseamos.

martes, 3 de diciembre de 2013

Malas palabras, ¡caca!


Nunca definí exactamente cuándo me independicé de las más belicosas de ellas, y encontré otras formas de desahogarme y ofender, porque claro, también he tenido que hacer ambas cosas, ser humano al fin, y hasta recurrir a algún improperio.

En la literatura supe que no existían como tal, todo dependía del contexto, por eso leí sin ruborizarme las novelas de Guillermo Vidal, ese grande siempre dado a mirar con lupa las voces de la cotidianidad; y quien fuera de sus textos, según me han narrado, no acostumbraba a usar ese universo lingüístico.
Mi “ignorancia” motivó a un amigo del preuniversitario, que no entendía cómo se podía cancelar el uso de un saber considerado por él “imprescindible” para la vida, a proponerse, en broma, documentarme al respecto. Empezó por una serie de repeticiones de dichos vocablos, iban de menor a mayor complejidad, y por supuesto, usted entiende: no hablo de gramática.   

jueves, 14 de noviembre de 2013

Foto de familia

Danielito lleva solo 6 meses en este mundo y ya casi puede competir con Messi en el número de admiradores. Hasta creo que le lleva ventaja al astro argentino, pues para alcanzar ese ránking a él no le ha hecho falta hablar, caminar o meter hermosos goles. Danielito solo ha tenido que nacer.
Muchos lo han recibido con el más importante aseguramiento, el amor. La noticia de su llegada le frunció el ceño a más de uno, porque quizás no era el  momento para encargar a la “cigüeña”, pero aun así, el apoyo vino sin demora.  
Por esta fecha el pequeño empieza a sentir los pro y los contra de tener parientes. El abuelo paterno quiere ponerle teto y la mamá no lo deja; una de las abuelas está esperando que crezca un poquito para llevarlo de excursión, y la otra grita ante una ausencia dilatada. Varias tías sobrevuelan el paisaje y su papá todavía no lo conoce, anda siendo útil por otras tierras del mundo. Para consolarse pide fotos cada tres segundos y escucha su llanto por teléfono.

lunes, 28 de octubre de 2013

Los buenos se revelan



Me había extraviado. Decenas de veces anduve por allí, pero algo estaba diferente…  los colores de las casas o quizás Sandy había tumbado los árboles, no sé. Lo único cierto es que estaba perdida y no recordaba con seguridad el número telefónico del lugar hacia donde iba.
Alguien me escuchó sugerir: “Necesito un teléfono.” Y no se dijo más, la señora abrió su modestísimo hogar y llamé, o bueno, por los menos marqué unos dígitos que resultaron ser los equivocados.
“Mijita regresa con calma por donde viniste, y si por fin no encuentras la dirección, vuelve acá que ya inventaremos”, afirmó ella. Su propuesta dio resultado. Ya calmada, desde la casa de mi amiga, la llamé y agradecí su gesto.
Hace un tiempo extravié mi agenda, especie de libro sagrado y sin la cual, puedo competir con un zombie. Supuse que la había dejado en la caseta del teléfono público (uno de los lugares donde más tiempo he perdido y ganado), volví corriendo, pregunté a los que estaban cerca, los enamorados, los cuentapropistas, los locos, ni el rastro. Ya me veía “monteando” cada guarismo, cada correo anotados durante años.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Enemigos de la indiferencia



Lucita quiere morir en Cuba. Desde su misma llegada a Miami hace más de un lustro, se lo dijo a los familiares que marcharon con ella. Hoy tiene 70 años, y considera que ya es hora de regresar a casa, donde su hermana la espera.
Adelaida Barrios es una vecina de un reparto cercano al mío. Apenas eran las ocho de la mañana de un jueves de julio último, cuando cortó alarmada mi paso presuroso. Pidió disculpas por causar demora y luego de confirmar mi profesión y centro trabajo, dijo sin más: “Mi esposo y yo estamos preocupados, la Jornada Cucalambeana ha perdido calidad, ¿por qué no tienen más espacios los conjuntos campesinos?”
La doctora Alina Cañada, siempre muy solícita, estuvo varios meses trabajando en el consultorio médico de Las Tunas. Al sentarse en su buró para iniciar la atención, no pasó un día sin que mirara a su alrededor y lamentara aquel local deteriorado y falto de baño e intimidad para el paciente. Ella pudo, al igual que otros muchos que han pasado por allí, sencillamente conformarse, porque lo suyo es cuidar de la vida y no levantar edificios. Sin embargo, la galena se opuso a “la lógica” e intentó encaminar la mejoría.

lunes, 15 de julio de 2013

Invasión anunciada

                                 
float: left; margin-right: 10px; Las vacaciones, tiempo loco… mi periódico 26 lo sabe. ¡Y cómo lo sabe! Desde la misma presentación de julio sus pasillos han dejado de ser simples y formales rutas de acceso, para convertirse, sin movimiento constructivo de por medio, en un salón de baile, un taller de la plástica, una pista de carrera o una esquina caliente donde se discute cuál muñequito está en el “one” del hit parade.
La pandilla volvió, la misma que monta campamento aquí en semana de receso, mientras cierto reglamento contrario a su presencia se hace el sueco, porque es lo menos que puede hacer en temporada estival. Casi siempre vienen con mamá, como apunta la práctica social, pero al parecer la peculiar hueste está luchando por la igualdad de género, y llega también de mano de abuelo y papá.